52 martes y un nuevo año

Una nueva vuelta al sol

Martes 1

Sí, decir que he estado perdida, es un eufemismo… Perdida, extraviada, desaparecida, oculta, en “no segundo plano, sino en décimo”, out, boyando en el vacío y demás cuestiones que puedan parecerse. Sí. Inclusive todo eso se queda chico. 

Estos últimos meses, mi vida ha estado oscilando entre caos y utopía; montaña rusa con ticket al paraíso;  el famoso juego de la vida y una ruleta rusa… Pero entre vaivenes, resulta que llegó la hora de empezar otro año; otra feliz vuelta al sol, como diría mi amiga Tamara (suena mejor  cuando ella lo dice 😉 ).

Mis amigos: mi familia
Mis amigos: mi familia

Como buena geminiana, no puedo andar por estas fechas sin hacer los balances correspondientes, sin repasar las pérdidas, las ganancias, sin conectarme con mis afectos… En fin, sin reflexionar y darle un poco de espacio a la introspección. 

 

 

 

Así que en esa línea de pensamiento estaba, cuando me vino a la cabeza una película australiana que ví hace un par de semanas: 52 Tuesdays (52 martes).  Esta producción es un drama dirigido por  Sophie Hyde y protagonizada por Del Herbert-Jane; más allá del abordaje temático sobre género, en esta película se habla del cambio: trata de un año en la vida de una persona y de las transformaciones que suceden en estos 365 días, en esas 52 semanas. Me pareció grandiosa, y me puso a pensar…

Fran, mi definición de amor, mi co-equiper
Fran, mi definición de amor, mi co-equiper

Desde hace tres años mi vida ha estado cambiando sin cesar, siempre para mejor. Cada camino, cada recodo nuevo, generó dudas, miedos… Nunca es fácil asomarse a un sendero desconocido. Nada de eso me detuvo antes. Claro, hay cimbornazos que resuenan por un buen rato y nos dejan medio atolondrados; pero esos son los trascendentales, son esos sacudones que nos dejan siendo otros, o al menos aspirando a ser otros: mejores versiones de nosotros mismos.

Se trata de  aprovechar el cimbronazo, de seguir transformándote, de seguir cambiando, de “ser y actuar el cambio que querés en tu vida”. Y aunque suene muy a galleta de la fortuna, de verdad se trata de eso. De transformarse todos los días, un poco más. De animarte a ser lo que querés para tu vida. 

Uno es la suma de todos sus amores. :)
Uno es la suma de todos sus amores. 🙂

Y una de las cosas que deseo para esta nueva vuelta al sol, es este blog, y esta oportunidad de hacer lo que amo: cocinar. Por eso, empezando por hoy, me propongo 52 martes. Me los propongo como nueva meta de trasnformación, como posts en el blog, como platillos favoritos, como avances en mi proyecto económico y personal. Y lo más maravilloso de todo es que no estoy sola, tengo todo el amor y el apoyo que alguien puede desear: en mi amor, en mis amigos de toda la vida, en los amigos electrónicos; creo que solo necesito un poquito de confianza…

52 martes, hasta completar mi próxima vuelta al sol. Empiezo hoy ¿Me acompañan?  

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